· Paella del domingo

En la Comunidad Valenciana siempre se ha asociado la paella al elemento festivo. Debido a su laboriosa preparación y a que sus ingredientes fueron un lujo para la mayoría de la población durante mucho tiempo cuando había que realizar alguna celebración la paella era el plato elegido. Por ello en muchos casos todavía es el hombre el encargado de guisar la paella ya que al estar asociada su consumo al de una festividad se salía de las obligaciones corrientes de una ama de casa.

Actualmente es común en muchas festividades de localidades valencianas la elaboración con fuego de leña de paellas gigantes que son repartidas de manera gratuita entre los asistentes.


· Paella del jueves (siglo XX)

Se barajan al menos dos hipótesis referentes a la tradición de hacer paella los jueves. Tal vez sean complementarias.

Reparto tardío:
se basa en el hecho que antiguamente los pescadores libraban el domingo, así que el lunes era el primer día que se podía comprar pescado fresco, que se vendía primero en la costa. El sobrante se repartía por el interior, pero como se distribuía en carros no llegaba a la mayoría de poblaciones hasta el jueves. Este día se preparaba la cazuela de pescado con arroz.

Por ello se supone que derivó hacia la paella de pescado.

Día de libranza de las sirvientas:
Narran algunas sirvientas de la época franquista española que el día en que "libraban" era el jueves. Así que la comida de la familia debía hacerla la Señora. Para que no fuese demasiado engorro, la sirvienta (o incluso las sirvientas, puesto que dependiendo del poder adquisitivo, una familia podía tener a su servicio a varias sirvientas), dejaban preparados desde la noche anterior todos los ingredientes, de tal modo que la Señora tan solo debía preparar el arroz en la paella, y finalmente agregar el resto de los ingredientes y dejar reposar.

De ese modo muchas mujeres burguesas se apuntaban un tanto al invitar a comer a su casa a otra familia, simulando ser buenas cocineras, cuando en realidad muchas de ellas a duras penas cocinaban algo en su acomodada vida, aparte del arroz de la paella.(Lo que antecede es una leyenda urbana, que carece de todo rigor histórico, tan solo si pensamos en las materias primas que se precisan para condimentar la verdadera paella valenciana, y las carencias que se soportaba en aquella época, son suficientes motivos, para discernir que lo que antecede es tan solo una leyenda urbana, nada que ver, con el ceremonial, solemnidad, y boato, conque se condimentaran aquellas primeras paellas en el siglo dieciochesco valenciano.)